La administración de Donald Trump suspendió este jueves a Microsoft y Adobe, junto a otras seis compañías tecnológicas, del Programa de Certificación Laboral Permanente (PERM, por sus siglas en inglés), la vía mediante la cual las empresas estadounidenses patrocinan la residencia permanente —y el posterior acceso a la green card— para trabajadores extranjeros altamente cualificados. El anuncio, realizado en la Casa Blanca, estuvo encabezado por el vicepresidente JD Vance y el secretario de Trabajo, Keith Sonderling, quienes acusaron a las firmas de haber convertido el sistema de visados en un mecanismo de fraude sostenido durante décadas.
- Suspensión indefinida: el Departamento de Trabajo no aceptará ni tramitará solicitudes nuevas o pendientes del programa PERM de Microsoft, Adobe, Cognizant, Infosys, Tata, Wipro, HCL y Capgemini.
- Cifras en disputa: Vance sostiene que Microsoft despidió a 6.000 trabajadores estadounidenses y obtuvo 6.300 visas H-1B en el mismo periodo; la compañía responde que el 80% de sus solicitudes eran renovaciones de empleados ya contratados.
- Reacción del mercado: las acciones de Microsoft cayeron más de un 1,3% en Nueva York, mientras las firmas indias de servicios de TI repuntaron en la sesión siguiente.
Una ofensiva contra el «abuso» del sistema
El PERM permite a una empresa patrocinar a un extranjero que ya trabaja en Estados Unidos con una visa H-1B —u otro visado temporal— para que obtenga la residencia legal permanente, primer paso hacia la ciudadanía. Antes de solicitarlo, la compañía debe demostrar ante el Departamento de Trabajo que publicó la vacante en el mercado local y no encontró candidatos estadounidenses.
Vance describió ese requisito como una formalidad burlada de forma sistemática: las empresas, dijo, colocan un anuncio en el periódico de un pueblo pequeño, alegan que nadie respondió y usan esa falta de respuesta para sustituir a trabajadores locales por «lo que en la práctica son sirvientes extranjeros con contrato de servidumbre».
«No ha habido ninguna empresa en Estados Unidos, lamentablemente, que haya abusado más de este sistema que Microsoft. Nuestro mensaje es: eres una gran empresa estadounidense, pero tienes que contratar a grandes trabajadores estadounidenses. No puedes despedir a trabajadores estadounidenses y luego reemplazarlos con sirvientes extranjeros».
El vicepresidente añadió que los trabajadores con visa H-1B perciben, en promedio, unos 20.000 dólares menos que los estadounidenses en puestos equivalentes, y justificó su lenguaje en que quien pierde el empleo debe abandonar el país, ya que el visado está atado al patrocinador. Hoy existe un periodo de gracia de 60 días que el Gobierno ha propuesto eliminar.
Sonderling explicó que las suspensiones responden a «múltiples investigaciones federales activas» y resumió la estrategia: «Estamos cortando la cabeza de la serpiente: las empresas que hicieron posible este abuso durante décadas». Según sus datos, el grupo de compañías señaladas ha solicitado cerca de 3 millones de trabajadores extranjeros desde 2009, con más de 230.000 aprobaciones de H-1B y más de 100.000 certificaciones laborales permanentes.
La defensa de Microsoft
Microsoft replicó con un comunicado en el que subrayó que «la gran mayoría de los empleados de Microsoft en Estados Unidos son estadounidenses» y que solo presenta peticiones H-1B para quienes cumplen los estándares de esa categoría. La empresa aseguró que «de las aproximadamente 6.000 solicitudes presentadas en el último año fiscal, el 80% fueron para extender o cambiar el estatus de empleados ya existentes», y que paga a sus empleados H-1B lo mismo que a cualquier otro trabajador con funciones comparables.
Los fichajes nuevos, agregó, corresponden a personas «que ya estaban legalmente en Estados Unidos y decidieron venir a trabajar con nosotros», un colectivo que representa apenas el 1% de su plantilla local. Con sede en Redmond y más de 200.000 empleados en todo el mundo, la compañía afirmó que espera «proporcionar a la Administración información adicional». Las cifras oficiales variaron a lo largo de la jornada —Vance habló de 6.300 visas H-1B y casi 3.000 green cards, mientras otras fuentes del anuncio elevaron las peticiones a 6.800— y los datos salariales también divergen: la mediana de un trabajador H-1B en Microsoft ronda los 155.000 dólares, frente a una mediana de salario base reportada de 180.710 dólares. El programa está limitado a 85.000 visados anuales y casi tres cuartas partes de las aprobaciones recaen en trabajadores nacidos en India.
Universidades, estudiantes y calendario electoral
La suspensión forma parte de una ofensiva más amplia. El mismo jueves se anunciaron investigaciones por presunto fraude en visados J-1 en nueve universidades: Harvard, Yale, Stanford, Brown, la Universidad de Pittsburgh, la Universidad de California en Davis, Caltech, Arizona State y el MIT. Un día antes, el Departamento de Seguridad Nacional propuso una tasa de 70.000 dólares para estudiantes internacionales que trabajen al amparo del programa OPT.
La administración también ha impulsado tasas de tramitación de 100.000 dólares para la mayoría de candidatos a la H-1B, ha reformado la lotería anual para priorizar a las empresas con salarios más altos y ha anunciado más de 100 millones de dólares para programas educativos en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas destinados a investigadores estadounidenses. Todo ello a pocas semanas de las elecciones de medio mandato de noviembre.
La paradoja del día fue notable: horas después de las acusaciones, Trump entregó a Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft, la Medalla Nacional de Tecnología e Innovación. Nadella, nacido en India y llegado a Estados Unidos en 1988, compartió honores con Elon Musk, Jensen Huang, Lisa Su, Sergey Brin y Michael Dell, y el propio Vance admitió que figuras como Musk o Su son bienvenidas.
El impacto de fondo es estructural: Microsoft, Adobe y los grandes proveedores indios de servicios de TI dependen del PERM para retener talento sénior, y cerrar esa vía puede empujar a ingenieros e investigadores hacia Canadá, Europa o Asia. La presión simultánea sobre las universidades, cantera natural de ese talento, acentúa la misma tendencia. A corto plazo, las compañías afectadas deberán decidir si refuerzan su formación interna —como exige la Casa Blanca— o reubican equipos fuera del país, una disyuntiva que definirá la competitividad tecnológica estadounidense en los próximos años.
Fuentes y referencias
- The Trump administration is suspending Microsoft from a green card program, alleging fraud
- White House blocks Microsoft from foreign worker hiring programme
- US Bars Microsoft, Indian Firms From Visa Program in Blow (2)
- Microsoft suspended from applying for green cards for H-1B workers, JD Vance says
- U.S. suspends Microsoft, Adobe from green card labor program in foreign worker crackdown