Skydance completa la fusión con Warner y crea un gigante mediático de 111.000 millones

Paramount Skydance ha cerrado este martes la compra de Warner Bros. Discovery por unos 111.000 millones de dólares, una operación que une a dos de los estudios más longevos de Hollywood bajo un único nombre: Skydance. La firma resultante reúne Paramount Pictures y Warner Bros., Paramount+ y HBO Max, CBS, CNN, CBS Sports y TNT Sports. El cierre llegó después de que la jueza del Tribunal Supremo Elena Kagan rechazara el lunes una petición de emergencia de cinco consumidores que pretendían frenar la fusión.

  • Una operación histórica: el valor de las acciones asciende a 81.000 millones, pero el coste total ronda los 111.000 millones al sumar la deuda. Los títulos cotizan ya en el NYSE bajo el símbolo SKYD.
  • Dos redacciones bajo un mismo techo: CNN y CBS News pasan a depender del consejo de Skydance, presidido por David Ellison.
  • Ajuste anunciado: la empresa busca 6.000 millones anuales en sinergias en tres años y admite «decisiones difíciles» sobre el empleo.
  • Compromisos legales: 30 estrenos anuales en cines, ventanas de 45 días y una junta de independencia editorial en 180 días.

Un coloso con dos estudios y dos redacciones

La operación culmina casi un año de pugna. Warner abrió la puerta a vender parte de su negocio y llegó a un acuerdo con Netflix en diciembre, pero Paramount contraatacó con una opa hostil. Netflix se retiró cuando la oferta subió a 31 dólares por acción y el acuerdo mutuo se firmó en febrero; los accionistas de Warner Bros. Discovery han recibido unos 31,02 dólares por título en efectivo.

Al frente de Skydance están David Ellison, presidente y consejero delegado, y Ynon Kreiz, exresponsable de Mattel, como co-consejero delegado para la integración. Mark Thompson mantiene CNN y Bari Weiss, CBS News. Laurene Powell Jobs y el fundador de Activision Bobby Kotick se incorporan al consejo, con Tony Blair como asesor.

«Hoy es un día histórico, no solo para Skydance, sino para toda nuestra industria», afirmó Ellison. «Estamos deseando ponernos manos a la obra».

Sinergias, inteligencia artificial y videojuegos

La compañía calcula que facturará cerca de 70.000 millones de dólares y quiere recortar 6.000 millones anuales en costes en tres años, sobre todo en tecnología, integración, compras y marketing. Para financiarlo colocó 41.400 millones de dólares y 885 millones de euros en bonos garantizados, con tipos de entre el 6,3% y el 9,125%, más un préstamo a plazo, y Fitch Ratings la degradó el mismo día del cierre. Sus plataformas de streaming acabarán unificándose en una sola, aunque sin calendario público.

En un memorando interno, la dirección fijó como prioridad convertirse en la empresa más capacitada tecnológicamente del sector: «Aprovecharemos las oportunidades que ofrece la IA para ampliar lo que nuestros creativos pueden imaginar y para hacer nuestros negocios aún más productivos». El perímetro incluye estudios de videojuegos como Avalanche Software («Hogwarts Legacy»), NetherRealm («Mortal Kombat»), Rocksteady, TT Games y los WB Games de Montreal, Nueva York y San Francisco. «Tendremos muchas oportunidades de desarrollar nuevos juegos y experiencias para conectar con los fans», señaló Kreiz.

La batalla legal y la sombra sobre las noticias

California y otros once estados demandaron el proyecto en julio. La jueza Araceli Martínez-Olguín dictaminó que la concentración reduciría sustancialmente la competencia y violaría la legislación antimonopolio, lo que aplazó la fusión hasta el juicio. La coalición, liderada por el fiscal general de California Rob Bonta, pactó en septiembre y la jueza aprobó el acuerdo el 30 de septiembre.

El texto incluye 30 estrenos anuales —20 de gran alcance— los dos primeros años y 32 en los tres siguientes, cuatro películas independientes al año, una ventana mínima de 45 días en salas, 1.500 millones extra de producción doméstica en cinco años y un fondo laboral de 47,5 millones. Cada estreno incumplido conlleva una penalización de 30 millones para los fondos sindicales de salud y jubilación. IATSE, el Sindicato de Directores, los Teamsters y SAG-AFTRA respaldaron el pacto.

La gran incógnita es la prensa. El acuerdo exige crear en 180 días una «Junta de Independencia Editorial» de cinco miembros, periodistas en activo o retirados con al menos diez años de experiencia, nombrada por y dependiente del consejo de Skydance, presidido por Ellison; solo dos miembros podrán compartir partido y no hay obligación de publicar sus conclusiones. Seth Stern, de la Freedom of the Press Foundation, lo considera insuficiente: «Una junta de independencia editorial nombrada por Paramount para CNN y CBS no vale nada».

Mark Ruffalo, uno de los firmantes de la carta abierta que en abril reunió a miles de profesionales, sostiene que «esta fusión asfixiará la creatividad, debilitará la libertad de expresión y costará el empleo a mucha gente». La senadora Elizabeth Warren vinculó la operación al intento de Donald Trump de restringir el acceso de la prensa a la Casa Blanca. Trump, en cambio, celebró el cierre: «Son gente extraordinaria y va a ser una gran compañía».

Skydance nace con una escala inédita y dos frentes abiertos: demostrar que la integración no destruye más empleo del anunciado y que sus promesas de independencia editorial resisten la presión política. La nueva junta de noticias —sus miembros, su mandato y su capacidad real de intervención— será el primer termómetro de un experimento que redefine quién controla la información en Estados Unidos.

Fuentes y referencias