18 meses de prisión para el estafador que superó a Taylor Swift con 10.000 bots e IA

Un tribunal federal de Manhattan ha condenado a Michael Smith, de 54 años y residente en Carolina del Norte, a 18 meses de prisión por un fraude de streaming que le reportó más de 8 millones de dólares en regalías. Se trata de la primera condena penal en Estados Unidos por un caso de fraude en plataformas musicales asistido por inteligencia artificial, un expediente que arrancó en 2024 y que deja al descubierto hasta qué punto unos bots y unos cuantos modelos generativos pueden fabricar una audiencia que nunca existió.

  • Condena: 18 meses de cárcel, dos años de libertad supervisada y el decomiso de 8,09 millones de dólares.
  • El método: hasta 10.000 cuentas automatizadas, correos falsos, tarjetas de débito obtenidas fraudulentamente y cientos de miles de canciones generadas con IA entre 2017 y 2024.
  • La escala: en abril de 2023 sus bots generaron 80,9 millones de reproducciones en planes familiares de YouTube Music, frente a los 9,3 millones del catálogo completo de Taylor Swift.

Siete años de fraude y un catálogo imposible

Según el Departamento de Justicia, Smith puso en marcha el esquema en 2017 y lo mantuvo activo hasta 2024. Al principio se limitaba a inflar las reproducciones de su propia música, pero pronto dio el salto a la producción masiva: creó miles de cuentas falsas en plataformas como Spotify, Apple Music y YouTube Music y las conectó a un software que reproducía sus pistas en bucle. En los momentos de mayor actividad llegó a operar 10.000 cuentas simultáneas.

Para no llamar la atención, repartía las reproducciones entre miles de canciones distintas en lugar de concentrarlas en unos pocos éxitos. Ese volumen exigía un catálogo enorme, y ahí entró la inteligencia artificial: hacia 2018 Smith empezó a colaborar con el consejero delegado de una empresa de música con IA y con un promotor musical, que le surtían de miles de canciones nuevas cada semana. El resultado fueron cientos de miles de temas generados por IA, reproducidos miles de millones de veces.

80,9 millones de ‘streams’ frente al catálogo de Taylor Swift

El dato que mejor mide la magnitud del fraude corresponde a abril de 2023. Ese mes, las cuentas de Smith generaron 80,9 millones de reproducciones de su música generada por IA a través de planes familiares de YouTube Music. En el mismo periodo y en la misma categoría, el catálogo completo de Taylor Swift sumó 9,3 millones. La actividad artificial multiplicaba por 8,7 la de una de las mayores estrellas del planeta.

Al inundar las plataformas de streaming con bots automatizados en lugar de consumidores y con canciones falsas en lugar de creatividad, Smith robó millones en pagos de regalías a artistas genuinos y a sus fans.

Así lo expresó Jamie McDonald, fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York. Smith se declaró culpable el 19 de marzo de 2026 ante el juez John G. Koeltl de un cargo de conspiración para cometer fraude electrónico y aceptó renunciar a más de 8 millones de dólares. La acusación contemplaba hasta cinco años de prisión, aunque las directrices federales apuntaban a entre 46 y 57 meses. La defensa pidió evitar la cárcel alegando que el perjuicio para cada artista era «una gota en un océano»; los fiscales reclamaron un mínimo de 46 meses y subrayaron el daño causado a compositores «trabajadores y a menudo mal pagados». La sentencia, dictada el 6 de octubre de 2026, incluye también dos años de libertad supervisada y el decomiso de 8,09 millones de dólares.

La IA convierte el fraude en una industria

Las regalías de streaming se reparten desde un fondo común, así que cada reproducción artificial resta dinero a los artistas que sí fueron escuchados por personas. La RIAA celebró la resolución y recordó que «el fraude en el streaming perjudica a los creadores y engaña a los fans». La IFPI subrayó que el fallo «envía un mensaje claro de que el fraude en el streaming es un delito y tiene consecuencias graves», aunque advirtió de que la persecución penal es solo una parte de la solución: también hacen falta verificación de identidad, sistemas de detección y cooperación entre plataformas y distribuidores.

Los números del sector respaldan esa preocupación. Deezer informó de la recepción de más de 60.000 pistas totalmente generadas por IA cada día en enero de 2026 y calculó que hasta el 85% de las reproducciones de música creada con IA en su servicio durante 2025 eran fraudulentas. El informe global de la IFPI de 2026 sostiene que la IA generativa ha industrializado el contenido y la escucha artificiales, abaratando y acelerando un fraude a gran escala que además resulta cada vez más difícil de detectar.

El caso deja una frontera incómoda para las plataformas: distinguir la creatividad legítima asistida por IA de una audiencia fabricada para cobrar regalías. Smith pasará 18 meses en prisión, pero su condena sienta un precedente sobre cómo se perseguirá un problema que, con la IA generativa bajando los costes de producción, solo puede crecer en los próximos años.

Fuentes y referencias