Juez evalúa si Trump puede cobrar 100.000 dólares por acceso anticipado en Truth Social

Un juez federal podría decidir en las próximas semanas si Donald Trump se convierte en el primer presidente de Estados Unidos que obtiene un beneficio personal directo de la venta de acceso anticipado a información gubernamental difundida en sus redes sociales. Durante una audiencia celebrada el miércoles en Nueva York, el abogado civil del Departamento de Justicia, Brantley Mayers, sostuvo que no existe conflicto alguno en el cobro de hasta 100.000 dólares mensuales por acceso instantáneo mediante API a las publicaciones de Truth Social, muchas de las cuales adelantan noticias de su propia administración.

Trump es el mayor accionista y propietario mayoritario de Trump Media & Technology Group, la empresa matriz de Truth Social, y buena parte del valor de ese acceso proviene precisamente de su condición de presidente.

  • El punto clave: el juez debe determinar si una ventaja de 50 milisegundos para clientes corporativos y firmas de trading de alta frecuencia justifica la intervención de los tribunales.
  • Quién denuncia: The Intercept y la Freedom of the Press Foundation demandaron al presidente en agosto y sostienen que aplicar un muro de pago a declaraciones públicas viola la Primera Enmienda.
  • Qué dicen los mercados: varios inversores veteranos dudan de que pagar esa tarifa aporte ventajas reales a las carteras de largo plazo, aunque reconocen su utilidad para el trading ultrarrápido.

El valor real de 50 milisegundos

El juez J. Paul Oetken, del distrito sur de Nueva York, centró buena parte del debate en ese margen temporal: el acceso anticipado que reciben las empresas dispuestas a desembolsar entre 60.000 y 100.000 dólares al mes por la función Truth API. Oetken analizó si esa diferencia basta para que la justicia intervenga y concluyó que el propio interés económico de los suscriptores es revelador.

«Eso sugiere que, cualquiera que sea la diferencia de tiempo, es valiosa».

Sin embargo, el magistrado también matizó que 50 milisegundos representan un «retraso insignificante para cualquier ser humano». Además, preguntó si los vínculos de Trump con la matriz de Truth Social son lo bastante estrechos como para justificar una orden judicial preliminar contra la Casa Blanca, y describió la situación con una frase contundente: «Existe una relación simbiótica extremadamente estrecha que resulta inusual».

La disputa por la Primera Enmienda

David Schulz, abogado de los demandantes, argumentó que la API deja a los periodistas en desventaja, ya que no disponen de mecanismos para alertar de las publicaciones de Trump con la misma antelación. «Es lo bastante significativo como para que la gente pague más de un millón de dólares al año por obtener esa información más rápido», declaró ante el juez.

Los demandantes afirman que el presidente y sus principales asesores utilizan la plataforma para anunciar ataques militares, cesar a responsables de agencias federales y comunicar políticas domésticas de gran calado, mensajes que con frecuencia desencadenan subidas en los mercados. Según Schulz, Trump ha «externalizado la oficina de prensa de la Casa Blanca a Truth Social» y la administración nunca ha identificado un interés gubernamental legítimo que justifique dar mejor acceso a quienes pueden pagarlo.

Mayers respondió que cada presidente escoge su manera de comunicarse con el público y comparó los mensajes de Trump con las charlas radiofónicas de Franklin D. Roosevelt o los discursos televisados de John F. Kennedy. Sostuvo que la diferencia de 50 milisegundos no causa un perjuicio significativo a los periodistas. Cuando Oetken insistió en lo inédito del caso, Mayers afirmó que no hay pruebas de que Trump participara en la creación de la Truth API: «Esa es la pieza que falta aquí».

¿Merece la pena pagar por adelantarse?

La herramienta se lanzó en agosto y desde entonces la compañía ya ha sido demandada por su funcionamiento. Entre los inversores profesionales, el escepticismo es notable. Ross Gerber, consejero delegado de Gerber Kawasaki Wealth and Investment Management, lo resumió así:

«No veo cómo las publicaciones de Trump pueden acabar dando una ventaja real a la gente».

Gerber añadió que, aunque la Comisión de Bolsa y Valores no se ha pronunciado públicamente sobre si Truth API genera un terreno de juego desigual, ese riesgo regulatorio podría materializarse más adelante. Michael Farr, presidente de FarrCrest Capital y ex estratega jefe de mercado de Hightower Advisors, distinguió entre perfiles: «Los traders ganan dinero con la volatilidad. Las publicaciones de Trump generan volatilidad y, aunque puedan crear valor a largo plazo, no hay razón para pagar por un acceso anticipado».

Desde el ámbito del análisis de mercados, Adam Nasli, analista principal de BrokerChooser, advirtió de un riesgo más amplio: «Si los mercados reaccionan cada vez más a las publicaciones de un número reducido de figuras muy influyentes, incluso una milésima de segundo de ventaja podría amplificar la volatilidad». Nasli señaló que expresiones habituales del presidente, como «ES UN GRAN MOMENTO PARA COMPRAR» o «¡A por ellos!», tienden a provocar respuestas emocionales y urgencia entre operadores menos experimentados.

Alexander Briggs, estratega jefe de trading en Supertrader, ve cierto valor para las firmas de alta frecuencia, pero duda de que compense el coste para la mayoría de compañías: «Si una firma puede incorporar esa información a su sistema milisegundos antes que otras, esas pequeñas diferencias de tiempo se acumulan cuando se usan de forma repetida y con grandes sumas». Alexander Wah, fundador de Prince Capital, apuntó que su estrategia no depende de ventanas tan breves y que cualquier interesado debería primero comprobar con datos históricos cuánto aporta realmente esa antelación.

El desenlace del caso definirá si la línea entre un negocio privado y el cargo público más poderoso del mundo puede difuminarse con fines comerciales. Si el tribunal considera que existe una conexión suficiente entre Trump y la matriz de Truth Social, podría limitar la difusión exclusiva de anuncios oficiales en la plataforma; si prevalece el argumento del Departamento de Justicia, quedará abierta la puerta a que futuros presidentes monetaricen la inmediatez de sus mensajes. En paralelo, la presión regulatoria sobre la volatilidad inducida por redes sociales seguirá creciendo.

Fuentes y referencias