Starship necesitará 22 lanzamientos para hacer posible el alunizaje de Artemis

La NASA ha puesto por fin una cifra concreta sobre la mesa: harán falta 22 lanzamientos del cohete Starship para que el módulo de aterrizaje lunar derivado del vehículo de SpaceX pueda repostar en órbita baja terrestre, viajar hasta la Luna, posarse en su superficie y regresar después a la órbita lunar. Es el dato que la agencia había custodiado hasta ahora con una reserva casi de códigos nucleares, y su publicación reordena la conversación sobre la viabilidad real del programa Artemis.

  • La cifra clave: la última estimación de la NASA sitúa en 22 los vuelos de Starship necesarios para sostener un alunizaje tripulado, entre cisternas, depósito orbital y vehículo lunar.
  • Calendario revisado: Artemis III ya no llevará astronautas a la superficie; será una prueba de encuentro y acoplamiento en órbita baja terrestre en el tercer trimestre de 2027, y el primer descenso tripulado se traslada a Artemis IV, a comienzos de 2028.
  • El cuello de botella: la transferencia de propelentes criogénicos en órbita, con pérdidas por evaporación, es el requisito técnico que condiciona todo el resto de la arquitectura.

Un número que la NASA se resistía a pronunciar

Durante años, la cantidad de lanzamientos de Starship necesarios para alimentar un depósito orbital ha sido un blanco móvil. La respuesta habitual de la agencia era que no existía una certeza suficiente como para comprometerse con una cifra pública. En 2023, la entonces directora del programa Human Landing System, Lisa Watson-Morgan, lo resumía con franqueza:

«Tenemos una idea general, pero me resisto a decir exactamente cuál es».

El contexto explica esa cautela. Cada vuelo cisterna adicional encarece la misión, multiplica las operaciones y añade oportunidades de fallo, de modo que el número final funciona como termómetro de la salud técnica del proyecto. Un valor de 22 implica una cadencia de lanzamiento sostenida y una infraestructura de repostaje en órbita que todavía no ha sido demostrada de extremo a extremo.

De Artemis III a Artemis IV: el calendario se reordena

La arquitectura del programa cambió en febrero y quedó detallada el 5 de octubre en el Congreso Internacional de Astronáutica celebrado en Antalya (Türkiye). Allí, Steve Creech, gerente en funciones del programa Human Landing System, desgranó los hitos previstos hasta comienzos de 2028.

Artemis III, prevista para el tercer trimestre de 2027, llevará a cuatro astronautas a bordo de la nave Orion hasta la órbita baja terrestre. Allí se encontrarán y se acoplarán con versiones de prueba de los módulos de aterrizaje de SpaceX y Blue Origin para verificar interfaces, compatibilidad de atraque y procedimientos operativos. El primer descenso tripulado se desplaza a Artemis IV, a comienzos de 2028, con la posibilidad de un segundo alunizaje en Artemis V ese mismo año. La meta: el primer contacto humano con la superficie lunar desde elApolo 17 en 1972.

El reabastecimiento orbital, el verdadero examen

Ninguna de esas fechas se sostiene sin resolver el repostaje en el espacio. Un Starship lunar consume más propelente del que puede transportar en el despegue, así que la misión depende de un depósito orbital alimentado por sucesivos vuelos cisterna. Las estimaciones previas manejadas en el programa hablaban de hasta una docena de lanzamientos de este tipo; la última cifra elevada a 22 refleja la madurez —y la complejidad— del diseño definitivo.

Antes de eso, SpaceX debe demostrar la recuperación de la versión 3 del propulsor, el atrape de la etapa superior, la ampliación de las operaciones en Florida y la construcción de la cabina tripulada, la esclusa y los sistemas de aterrizaje. Para Artemis III utilizará un Starship modificado sin cabina habitable, centrado en el acoplamiento. La prueba decisiva llegará con un alunizaje no tripulado previsto antes de que termine 2027.

Blue Origin y su propia cuenta atrás

La empresa fundada por Jeff Bezos sigue una ruta distinta con el módulo Blue Moon Mark 2, un vehículo de unos 16 metros de altura impulsado por tres motores BE-7. A diferencia del Starship reservado para el atraque de Artemis III, Blue Origin prevé enviar una nave de prueba más completa, con cabina, sistemas de soporte vital parciales y software de vuelo, lo que permitiría a los astronautas entrar en ella desde Orion durante la demostración orbital.

Su calendario incluye el lanzamiento del módulo no tripulado Mark 1 hacia la superficie lunar en el primer trimestre de 2027, dentro de la iniciativa Commercial Lunar Payload Services, y una demostración no tripulada del Mark 2 en el primer trimestre de 2028: un margen mínimo antes del alunizaje tripulado previsto para ese año.

La agenda incluye además una comparecencia de la agencia en el Centro Espacial Kennedy con el administrador Jared Isaacman, el administrador asociado Amit Kshatriya y el gerente del programa Artemis, Jeremy Parsons. El interés no es solo científico: existen funcionarios militares y políticos que consideran prioritario que Estados Unidos marque el ritmo frente a China en la definición de las normas de conducta en la Luna. Con dos arquitecturas comerciales distintas, 22 lanzamientos en el aire y una ventana de pruebas que se estrecha, el regreso a la superficie lunar dependerá menos de la ambición declarada que de la capacidad industrial para encadenar hitos sin margen de error.

Fuentes y referencias