eMudhra abandona el negocio TLS tras las claves privadas más débiles de su historia

La autoridad de certificación india eMudhra Limited anunció que se retira del negocio global de certificados SSL/TLS, apenas cinco días después de que un investigador demostrara que las claves privadas de ocho de sus autoridades intermedias podían reconstruirse en menos de un segundo. Una de ellas era, literalmente, el número 4. El consejo de administración de la compañía con sede en Mumbai tomó la decisión el jueves, cerrando un episodio que llevó a Chrome, Firefox, Safari y Edge a bloquear las credenciales afectadas y que obliga ahora a decenas de miles de operadores de sitios web a renovar sus certificados con urgencia.

  • Ocho autoridades intermedias comprometidas: sus claves privadas eran números enteros menores que 256, lo que permitía calcularlas por fuerza bruta en segundos y falsificar certificados para cualquier dominio.
  • Respuesta de los navegadores: Chrome y Firefox bloquearon las credenciales en cuestión de horas; Apple lo hizo el lunes y Microsoft el martes. Chrome dejará de confiar en la raíz afectada el 27 de octubre.
  • Impacto masivo en clientes: alrededor de 30.800 certificados vigentes colgaban de esa raíz, y el 99,9% se habían emitido a través de InCommon, el servicio de certificados de Internet2 para la comunidad universitaria.
  • Un negocio residual: el área global de SSL/TLS apenas representaba el 1% de los ingresos de eMudhra, según reconoció su propio presidente.

Ocho claves que cabían en un byte

Una autoridad de certificación intermedia se sitúa entre la raíz de confianza que llevan instalada los navegadores y los certificados que los sitios web presentan a los visitantes. Quien posee la clave privada de una intermedia puede emitir certificados válidos para cualquier dominio, de ahí que una clave débil en ese nivel se trate como una emergencia de confianza y no como un fallo rutinario. En condiciones normales, esa clave es un número secreto de unos 77 o 78 dígitos; en este caso, las ocho claves eran enteros por debajo de 256, y una estaba registrada simplemente como el número 4.

El investigador de seguridad Scott Helme recuperó las ocho en su portátil en menos de un segundo, una tarea que, según relató, un agente de inteligencia artificial repitió después a partir de un solo mensaje. El 17 de octubre notificó el hallazgo a Apple, Google, Microsoft, Mozilla y a la propia eMudhra. La compañía atribuyó el fallo a una ceremonia de generación de claves celebrada el 30 de abril de 2025 con módulos de seguridad hardware FIPS 140-2 Nivel 3: un error en el proceso de wrap/unwrap habría producido un segundo juego de claves débiles que acabó publicado en los almacenes de confianza de los navegadores en lugar de las claves fuertes previstas. eMudhra sostiene que su infraestructura no fue vulnerada, que no hubo fuga de datos y que ninguna de las ocho intermedias llegó a emitir certificados finales. La agencia CERT-In indicó que, hasta el miércoles, no había observado uso malicioso de las claves.

El apagón escalonado de los navegadores

La retirada de confianza fue rápida en el frente técnico. Mozilla decidió el 20 de octubre dejar de confiar en la raíz emSign ECC Root CA – G3 en Firefox, y Google programó el mismo paso en Chrome para la mañana del 27 de octubre, hora del Pacífico. El problema es que retirar una raíz también corta los certificados legítimos emitidos bajo ella: con datos de los registros públicos de Transparencia de Certificados, Chrome contabilizó unos 30.800 certificados no caducados vinculados a esa raíz al 21 de octubre, de los cuales el 99,9% procedían de InCommon, que había migrado su servicio a la plataforma CertiNext de eMudhra entre abril y julio de este año.

Google advirtió a los operadores afectados de que debían obtener e instalar de inmediato un nuevo certificado TLS de otra jerarquía de confianza incluida en el almacén raíz de Chrome. eMudhra estima que hay cerca de 30.000 certificados por migrar y que alrededor del 97% se emitieron mediante ACME, el protocolo de renovación automática; sin embargo, los clientes ACME estándar no sustituyen certificados fuera de su ventana de renovación salvo que soporten ACME Renewal Information o alguien intervenga manualmente. La Universidad de Cornell pidió a sus titulares que solicitaran certificados RSA en lugar de ECC, mientras que la Universidad de Michigan apuntó a Let’s Encrypt como alternativa principal. Las acciones de la compañía cayeron un 40% en los dos días posteriores a la divulgación.

Una salida voluntaria con la vista puesta en el 1%

El presidente de eMudhra, V. Srinivasan, justificó la salida por el aumento de costes y complejidad de los requisitos de cumplimiento y soberanía de datos, junto con la competencia de grandes proveedores que regalan estos certificados, en un negocio que apenas aporta el 1% de la facturación. La empresa también aludió a la presión mediática:

El nivel de amplificación en redes sociales en torno a este incidente ha traído un escrutinio desproporcionado respecto al peso del SSL/TLS en nuestro negocio. Tras deliberaciones detalladas, nuestro consejo ha concluido que retirarse del SSL/TLS global es la decisión correcta para eMudhra y sus accionistas.

La firma mantendrá operativos sus servicios de revocación y estado hasta que todos los certificados emitidos caduquen o sean sustituidos, y seguirá sirviendo clientes con su jerarquía RSA emSign Root CA – G1, distinta de la raíz ECC bloqueada, mientras Chrome evalúa si conserva el resto de sus certificados de autoridad. Sus otras líneas de negocio —certificados de firma digital, eSign, las plataformas emCA y CertiNext, la suite emSigner y los productos de identidad SecurePass y emAS— continúan intactas. Quedan incógnitas técnicas: en el informe público de Mozilla se señaló que la lista de revocación publicada el 14 de octubre para emSign Root TLS CA – G1 no verificaba con la clave de esa propia autoridad, y un participante apuntó que se habría firmado con la clave de un certificado OCSP, un caso de clave de firma equivocada más que de otra clave débil. Chrome trasladó esa y otras once preguntas al informe.

Más allá del caso concreto, el episodio deja una lección incómoda para toda la industria: dos auditorías independientes consecutivas y un módulo hardware certificado no impidieron que un juego de claves de un dígito acabara en los almacenes de confianza de los principales navegadores, y pasaron unos 18 meses hasta que alguien lo advirtió. La salida de eMudhra reduce la competencia en un mercado ya concentrado y traslada a los equipos de infraestructura la carga de una migración que, en la mayoría de los casos, no puede automatizarse sin intervención humana.

Fuentes y referencias