La Entertainment Software Association (ESA) ha pedido formalmente a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) que incluya a Anbernic en su lista de «Mercados Notorios» de 2026, el catálogo anual de plataformas y vendedores acusados de facilitar piratería a gran escala o falsificación de marcas. La petición se centra en las consolas portátiles de emulación que la firma china comercializa con tarjetas de memoria repletas de juegos y abre un frente regulatorio inédito para un segmento que hasta ahora operaba en los márgenes del mercado.
La ESA representa a las mayores editoriales del sector, entre ellas Nintendo, Microsoft, PlayStation, Amazon, Epic, EA y Ubisoft. En su escrito sostiene que los dispositivos de Anbernic «se ofrecen o se envían habitualmente con tarjetas de memoria extraíbles precargadas con cientos o miles de copias no autorizadas» de juegos de sus miembros.
- La acusación: la industria considera que los dispositivos «plug and play» con juegos precargados son «el equivalente funcional» de los superfakes, un término que designa productos falsificados de alta calidad vendidos a escala comercial.
- El matiz: Anbernic no parece incluir tarjetas con ROMs cuando vende directamente desde su web; el foco está en revendedores que operan a través de canales minoristas convencionales.
- Las cifras: precios de entre 40 y 200 dólares, 1,4 millones de visitas a su web en agosto de 2026 y una operación italiana en 2024 con 12.000 dispositivos incautados y más de 47 millones de copias no autorizadas.
El problema no es el emulador, sino la tarjeta de memoria
La distinción es importante: una consola capaz de ejecutar emuladores no es, por sí misma, un producto infractor. El software de emulación puede existir al margen de los archivos de juego protegidos, y un dispositivo vendido sin títulos comerciales plantea preguntas muy distintas a uno que llega con miles de ellos. La ESA apunta a ese segundo escenario y sostiene que los equipos distribuidos por «canales minoristas normales» ayudan a «normalizar la piratería basada en hardware al entregar catálogos ilícitos a través de un producto de consumo cuidado».
«En el sector del videojuego, las consolas y los dispositivos portátiles “plug and play” ilícitos son el equivalente funcional de los superfakes. Pueden parecer y sentirse como electrónica de consumo legítima de gran consumo —carcasas moldeadas, pantallas en color, interfaces cuidadas y embalaje comercial—, pero su atractivo comercial se basa únicamente en una tarjeta de memoria oculta cargada con cientos, miles o incluso decenas de miles de copias no autorizadas de juegos protegidos por derechos de autor», afirma la ESA.
Cifras, medidas y el calendario de la USTR
La asociación estima que los dispositivos Anbernic se venden habitualmente entre 40 y 200 dólares y cifra en unos 1,4 millones las visitas a la web oficial de la compañía en agosto de 2026. También menciona una operación de las autoridades italianas en 2024 en la que se incautaron alrededor de 12.000 dispositivos Anbernic con más de 47 millones de copias no autorizadas. La propia ESA aclara que estos datos forman parte de su argumentación y no son conclusiones de la revisión estadounidense. Entre las medidas que propone figuran:
- Tratar las bibliotecas precargadas sin autorización como prueba central de piratería comercial.
- Inspeccionar los soportes de almacenamiento incluidos o enviados por separado.
- Exigir a los vendedores que acrediten la autorización de los juegos y las marcas.
- Suspender a vendedores reincidentes y a sus tiendas vinculadas, no solo anuncios individuales.
- Conservar registros de vendedores, pagos, envíos y publicidad.
- Mejorar el control aduanero de dispositivos y componentes ligados a la precarga.
- Coordinar acciones contra fabricantes, importadores, distribuidores y plataformas que las faciliten a sabiendas.
Una nominación no equivale a una prohibición
Anbernic no ha sido incluida en la lista final de 2026: ha sido nominada para su consideración. La diferencia es relevante. La revisión de la USTR no dictamina si una empresa ha infringido la ley de derechos de autor, y aparecer en el listado no impediría de forma automática que los minoristas estadounidenses sigan vendiendo sus consolas. Cualquier restricción comercial requeriría decisiones adicionales bajo las normas correspondientes. El proceso sigue abierto a réplicas y nuevos escritos hasta el 21 de octubre de 2026.
El caso llega apenas unos días después de la presentación de la Anbernic RG DDS, un dispositivo con formato similar al de la Nintendo 3DS, y no está claro si la petición podría afectar su lanzamiento. Otros fabricantes del sector, como Retroid, Ayn, Ayaneo o el propio Lenovo, han visto cómo vendedores externos empaquetaban sus equipos con ROMs, una práctica extendida en el mercado de las consolas retro.
Lo que está en juego no es la legalidad de la emulación, sino quién distribuye los juegos y con qué permiso. Si la USTR acaba incorporando la categoría a su informe, la presión se trasladaría a vendedores, importadores y plataformas de comercio electrónico, que tendrían que revisar cómo describen y empaquetan estos productos. Para Anbernic, el camino más sencillo para esquivar el escrutinio pasa por abandonar las tarjetas precargadas y vender hardware, como ya hacen buena parte de sus competidores.
Fuentes y referencias
- Handheld gaming giant Anbernic could be in hot water with the US government
- "The functional equivalent of superfakes" – The ESA wants retro handhelds loaded with ROMs to be on the Notorious Markets naughty list, but I need it to target the real bad eggs
- Anbernic’s retro handhelds face US copyright scrutiny over bundled games