Plex y Fandango se alían para vender entradas de cine desde el streaming

Plex, la plataforma que se dio a conocer permitiendo a los usuarios organizar y reproducir su propia colección de películas y series, ahora también ayuda a vender entradas de cine. La compañía busca monetizar su capacidad de descubrimiento de contenido y ampliar su negocio más allá del software de servidor multimedia, en un movimiento que acerca dos mundos que llevaban años mirándose de reojo: el streaming doméstico y la taquilla tradicional.

  • Integración directa: los usuarios de Plex en Estados Unidos verán una opción de compra de Fandango en las páginas de las películas que están actualmente en cartelera, con acceso a horarios de funciones y adquisición de boletos.
  • Atribución medible: la firma de medición Kochava permitirá a estudios y anunciantes rastrear con mayor precisión cómo las campañas y la interacción de la audiencia se traducen en ventas de entradas.
  • Alcance masivo: Fandango vende boletos para 31.000 pantallas de cine en EE. UU., mientras Plex registra más de 100 millones de decisiones de streaming cada mes y más de 45 millones de usuarios que crean listas de seguimiento.

De la búsqueda a la butaca

El funcionamiento es sencillo, pero estratégicamente relevante. Cuando un usuario de Plex explore una película que esté en cartelera, la ficha del título mostrará una opción de Fandango que lo llevará directamente a la plataforma de venta para consultar horarios y comprar sus boletos. Fandango, que vende entradas para cines desde el año 2000, aprovecha así las señales de intención que genera Plex: búsquedas, valoraciones y hábitos de visionado multiplataforma.

La compañía describe su propia escala con una cifra concreta: sus usuarios toman más de 100 millones de decisiones de streaming cada mes, y más de 45 millones arman listas de seguimiento. Ese comportamiento convierte a Plex en un mapa bastante detallado de lo que el público está considerando ver, incluso antes de decidirse.

«Nuestra visión es hacer de Plex el lugar donde la gente pueda descubrir qué ver, sin importar dónde viva ese contenido. Fandango nos permite extender esa experiencia a todos los estrenos en salas de EE. UU., dando a los fans una forma sencilla de actuar una vez que encuentran una película que quieren ver», afirmó Scott Olechowski, cofundador y director de producto de Plex.

Los números que sostienen el acuerdo

Plex, fundada en 2011, opera en más de 180 países y territorios y supera los 42 millones de usuarios activos mensuales. Su catálogo combina programación gratuita con publicidad, canales en vivo, alquiler de estrenos y la gestión de bibliotecas personales, una combinación que le ha permitido mantenerse relevante frente a gigantes del sector como Roku o Amazon.

Del otro lado, Fandango atiende a más de 50 millones de visitantes únicos al mes, opera la plataforma de reseñas Rotten Tomatoes y ofrece un servicio de video bajo demanda con más de 300.000 títulos, además de su negocio histórico de venta de boletos en más de 31.000 pantallas estadounidenses.

«Plex tiene una visión única de lo que los aficionados al cine están considerando activamente, desde lo que buscan hasta lo que ven en distintas plataformas. Al conectar esas señales de descubrimiento con la venta de entradas de Fandango, hacemos más fácil que los fans conviertan ese interés en una visita al cine, a la vez que damos a los estudios y anunciantes un camino más directo y medible hacia la venta de boletos», señaló Jerramy Hainline, vicepresidente ejecutivo de Fandango.

Publicidad, medición y la carrera por los resultados

El acuerdo llega en un momento en que buena parte del streaming ha girado hacia modelos publicitarios, con la mayoría de los grandes actores apostando fuerte por la publicidad segmentada. En ese contexto, demostrar que un anuncio o una recomendación termina en una compra concreta se ha vuelto el gran objetivo del sector. La integración de Kochava apunta justamente a eso: cerrar el círculo entre el impacto de una campaña y la taquilla.

Otros actores ya habían explorado el terreno. Roku incorporó en 2025 una función de «próximamente en cines» dentro de su interfaz, aunque se detuvo antes de habilitar la compra de entradas. La diferencia en el caso de Plex es que el descubrimiento y la transacción ocurren en el mismo recorrido del usuario, sin fricción adicional.

El movimiento también revela cómo las plataformas de streaming buscan diversificar ingresos más allá de las suscripciones. Al convertirse en un canal de venta indirecto para las salas, Plex transforma su comunidad de usuarios en un activo comercial medible, algo especialmente valioso para un negocio que durante años se sostuvo sobre la biblioteca personal de sus usuarios.

Queda por ver qué tan lejos se extiende esta lógica. Si el cine y el streaming dejan de competir por la misma atención y empiezan a alimentarse mutuamente, la taquilla podría encontrar en las recomendaciones algorítmicas un aliado inesperado. La apuesta de Plex y Fandango es, por ahora, un experimento acotado a Estados Unidos, pero marca una dirección clara para toda la industria: el descubrimiento ya no es solo entretenimiento, también es un punto de venta.

Fuentes y referencias