Porsche Mission S: el superdeportivo de motor central que vivirá por encima del 911

Porsche ha desvelado en Nueva York el Mission S, un concept de motor central que anticipa el primer modelo de serie llamado a situarse por encima del 911. No será una edición limitada como el Carrera GT o el 918 Spyder, sino un coche de producción regular con el que la firma alemana pretende empezar a salir del bache financiero en el que se ha metido.

Un vídeo grabado desde un ángulo elevado en un muelle de Manhattan la noche previa a su presentación mostró la zaga del coche antes de tiempo y disparó las especulaciones sobre su mecánica, que Porsche todavía no ha confirmado.

  • Un escalón por encima del 911: el Mission S anticipa un modelo de producción que se colocará por arriba del icono de la marca, en la categoría de los superdeportivos de motor central.
  • Objetivo: márgenes de dos dígitos en 2035. La estrategia Sportwagenschmiede ’35 apuesta por «valor sobre volumen», más personalización y precios más altos.
  • Mecánica sin confirmar: los rumores apuntan a un flat-8 que giraría hasta 8.000 rpm, pero ningún documento de Porsche menciona cilindros, potencia, precio ni fecha de producción.

Del 18% de margen al 1%: el plan que justifica el Mission S

Hace apenas tres años el margen de beneficio de Porsche era la envidia del sector, con un 18%. El año pasado se desplomó hasta el 1%. La compañía ha recuperado algo de terreno desde entonces y su consejo directivo tiene un plan para volver a márgenes de dos dígitos en 2035: la estrategia Sportwagenschmiede ’35, que prioriza el «valor sobre el volumen», una mayor individualización de cada coche y, en consecuencia, precios de venta más elevados. El documento asociado al plan fija objetivos concretos: elevar alrededor de un 20% el precio medio de venta de los modelos más altos de gama, lanzar al menos un producto «definitorio de marca» cada año hasta 2030 y multiplicar por seis las ventas del programa de personalización Sonderwunsch, además de recortar hasta un 20% los costes de desarrollo de futuras líneas de modelo.

«Seguimos un plan claro con nuestra estrategia Sportwagenschmiede ’35. El objetivo final es reforzar aún más nuestra marca única de deportivos, en todas las líneas de modelo y con nuevos modelos muy deseables en segmentos de márgenes especialmente altos», afirmó el presidente de Porsche, Michael Leiters.

Un ventilador estilo 917 y una cubierta de motor de cristal

El coche apareció sin funda en un muelle de Manhattan el 14 de octubre y un clip de 21 segundos mostró su zaga antes de tiempo. Se ve un deportivo de motor central pintado de blanco, sin librea, con la cubierta del motor en cristal dividida en tres paneles por dos nervios longitudinales y un elemento circular con el escudo de Porsche en la base del panel central. Dos contrafuertes recorren desde el habitáculo hacia los pasos de rueda traseros y una banda de luz fina cruza la cola. Sobre la cubierta, montado horizontalmente, aparece un ventilador de refrigeración que remite a los enormes ventiladores de los 917 de los años sesenta y setenta. Los escapes, cuatro, van apilados de dos en dos, y las aletas traseras son anchas y llevan respiraderos laterales. Los teasers oficiales completan el retrato: un cuentarrevoluciones analógico cuyas cifras se detienen en 8 y cuya zona roja arranca antes del 7 —por debajo del 911 GT3 atmosférico, que llega a 9.000 rpm, y por encima del Turbo S— y una llanta de cierre central en la que se lee «FAN», «LOCK» y «LÖSEN».

Motor, precio y la sombra del Carrera GT

El rumor más repetido apunta a un flat-8 de nueva factura con salpicadero inspirado en el Carrera GT y al menos tres modos de conducción: Normal, Sport y Track. Porsche no ha confirmado nada de eso: en sus comunicados habla de una «preview» de un coche «potencial» construido sobre una «plataforma», sin nombrar motor, sistema híbrido, potencia, precio ni fecha de producción. De confirmarse el bóxer de ocho cilindros, la marca pondría fin a 64 años sin un ocho cilindros bóxer de calle. Muchos esperan además algún tipo de hibridación, siguiendo la estela del 918 Spyder o de los 911 GTS y Turbo. En cuanto al precio, los 911 arrancan en torno a 135.500 dólares en su versión Carrera básica y rozan los 300.000 en el Turbo S; los informes sitúan al futuro modelo muy por encima del medio millón de dólares, y algunos especulan con cifras de hasta 1,5 millones. La herencia a batir es exigente: el Carrera GT se fabricó en 1.270 unidades en Leipzig con un V10 de 5,7 litros y 603 CV, mientras que el 918 Spyder combinaba un V8 de 4,6 litros con dos motores eléctricos para firmar 875 CV.

El Mission S es, en el fondo, una declaración de intenciones: Porsche admite que crecer en volumen ya no es la vía y que su futuro pasa por vender menos coches, más caros y mucho más personalizados. Si el modelo de producción mantiene los elementos aparecidos en las filtraciones —la cubierta de cristal, el ventilador de inspiración 917, la arquitectura de motor central— la marca tendrá argumentos sólidos para pedir cifras de siete dígitos sin canibalizar al 911. El resto dependerá de la mecánica que finalmente esconda esa tapa transparente y de si Porsche logra que un superdeportivo de producción en serie sea, además, rentable.

Fuentes y referencias