Un alto cargo del sistema judicial de Nueva Jersey se ha convertido en el protagonista de una de las investigaciones más perturbadoras sobre abuso sexual infantil generado con inteligencia artificial. Brian Richard Fitzgerald, de 51 años y fiscal adjunto (Deputy Attorney General 4) de la oficina del fiscal general de Nueva Jersey, fue detenido en su domicilio de Lower Makefield Township, en el condado de Bucks (Pensilvania), acusado de utilizar herramientas de IA para transformar fotografías de menores reales en imágenes sexualizadas que después distribuyó en redes sociales.
- Detención de alto perfil: el arrestado es un fiscal adjunto en activo del estado de Nueva Jersey, un cargo directamente vinculado a la persecución del delito.
- Evidencia técnica: los agentes incautaron prompts y scripts empleados para generar el material, además de registros de chat en Discord donde el acusado habría admitido su autoría.
- Consecuencias inmediatas: tres delitos graves, una fianza de 2 millones de dólares y su despido de la oficina del fiscal general el mismo día del arresto.
Del aviso de NCMEC a los prompts incautados
La investigación arrancó el 10 de julio de 2026, cuando el Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados (NCMEC) recibió una alerta: un usuario de la plataforma Discord había compartido un archivo ilícito. A partir de ahí, las técnicas forenses digitales y los registros de suscriptores permitieron vincular la cuenta y su dirección IP a una vivienda en Edgewood Road, en Lower Makefield Township.
Los registros de conversación de Discord identificaron al usuario con el alias thegentlemanpervert_2160_07833, que según las autoridades admitió haber creado múltiples imágenes ilícitas mediante inteligencia artificial y haberlas compartido con otros usuarios. El 15 de octubre de 2026, la policía ejecutó un registro en el domicilio y encontró los prompts y scripts utilizados con un programa de IA para producir el material. Las autoridades señalaron además que el acusado adquirió y difundió material de abuso sexual infantil de niños reales.
Tres delitos graves y una fianza de dos millones
Fitzgerald fue imputado por tres delitos graves: posesión de material de abuso sexual infantil, difusión de fotografías o filmaciones de abuso sexual infantil y uso criminal de un medio de comunicación. Se fijó una fianza de 2 millones de dólares —con 200.000 exigidos para su puesta en libertad— y quedó recluido en el Centro Correccional del Condado de Bucks. Su audiencia preliminar está prevista para finales de octubre.
“Nadie está por encima de la ley, y menos aún alguien a quien se le ha confiado defenderla. Nuestra oficina perseguirá estos casos con firmeza y exigirá responsabilidades plenas a los infractores, con independencia de su profesión o su cargo”.
Así lo declaró el fiscal de distrito del condado de Bucks, Joe Khan. La oficina del fiscal general de Nueva Jersey, por su parte, confirmó que estaba al tanto de los cargos contra un empleado de la División de Derecho y que estaba colaborando con las autoridades de Pensilvania, además de adoptar “las medidas oportunas” respecto a su empleo. Un portavoz de la institución confirmó después que Fitzgerald había sido despedido el mismo jueves. Según los registros públicos recogidos en la investigación, el acusado percibía un salario de 138.649 dólares en 2026, trabajaba en la sección de Banca y Seguros desde mayo de 2016 y supervisaba casos de fraude y licencias en el sector asegurador.
El CSAM generado por IA sigue siendo CSAM
El caso encaja en una línea de actuación que las autoridades estadounidenses vienen perfilando desde hace dos años. Ya en 2024, el Departamento de Justicia realizó uno de sus primeros arrestos vinculados a este fenómeno al imputar a un hombre de Wisconsin por difundir “miles de imágenes realistas de menores prepúberes” a través de Telegram e Instagram. Entonces, el Departamento de Justicia trasladó una advertencia explícita a las fuerzas del orden de todo el país: el material de abuso generado por inteligencia artificial sigue siendo material de abuso, con independencia de que no exista una víctima fotografiada en el proceso de creación.
Ese criterio jurídico es precisamente el que sostiene la acusación contra Fitzgerald, y explica por qué la mera tenencia de prompts y scripts se ha convertido en prueba central. La frontera técnica —saber si una imagen se generó o se capturó— resulta cada vez más difusa, mientras que la capacidad de rastrear la huella digital del autor, desde su alias hasta su dirección IP, se ha vuelto notablemente más precisa.
Más allá del caso individual, el episodio ilustra un desplazamiento de fondo: la inteligencia artificial generativa ha abaratado y simplificado la producción de material ilícito hasta el punto de que ya no requiere acceso a víctimas reales para su fabricación, pero sí exige nuevas herramientas forenses, marcos legales actualizados y una coordinación estrecha entre plataformas, organizaciones de protección de menores y fiscales de distintas jurisdicciones. La paradoja de este caso —un responsable de aplicar la ley acusado de explotar precisamente esa tecnología— anticipa un debate más amplio sobre la verificación de identidad en entornos anónimos y sobre la responsabilidad de las plataformas a la hora de detectar patrones de generación masiva de imágenes. Lo que ocurra en la audiencia preliminar de finales de octubre marcará el tono de cómo los tribunales estadounidenses empiezan a medir, en términos penales concretos, el daño causado por este nuevo tipo de material.
Fuentes y referencias
- NJ Deputy Attorney General used AI to make and share child porn, officials say
- New Jersey deputy attorney general charged with using AI to generate child porn, officials say
- NJ deputy attorney general charged with using AI to make, distribute child sex abuse material
- A New Jersey deputy attorney general used AI to generate child sexual abuse material, authorities say