General Motors ha utilizado su evento anual GM Forward, celebrado en Nueva York, para responder a quienes detectan un nuevo letargo en la industria automovilística estadounidense. Lejos de replegarse, la compañía presentó un plan que entrelaza conducción autónoma sin supervisión, un asistente de inteligencia artificial a bordo y un proceso de desarrollo de vehículos que aspira a reducirse a la mitad. El mensaje es claro: la electrificación, la autonomía y la calidad de producto siguen siendo el destino, aunque el camino se recorra por etapas.
- Tecnología ‘eyes-off’ sin fronteras de gama: el sistema de conducción sin manos ni ojos llegará a pickups ligeras y crossover, no solo al Cadillac Escalade IQ.
- Nuevo cerebro central: un único ordenador refrigerado por líquido con hasta 40 veces más potencia de cálculo y un 30 % menos de cableado.
- IA en el desarrollo y en la cabina: de cuatro o cinco años a dos años por modelo, y un asistente OnStar AI que debutará en el Cadillac Lyriq de 2027.
- Baterías diseñadas en simulación: más de 300.000 diseños virtuales antes del primer prototipo físico, con química LMR para la cuarta generación eléctrica.
Autonomía sin supervisión: del Escalade a toda la gama
El año pasado GM solo se comprometió a estrenar su conducción con los ojos fuera de la carretera en el Cadillac Escalade IQ de 2028. Ahora la ambición es otra. Sterling Anderson, jefe de producto de GM, lo resumió así: «Hoy anunciamos que la autonomía se expandirá no solo desde nuestros vehículos insignia y nuestros SUV de tamaño completo, sino a todo el portafolio. Llegará a las pickups ligeras, llegará a los crossover. Empezará en las autopistas y se extenderá fuera de ellas al resto de tu trayecto».
La compañía valida el sistema a un ritmo de un millón de millas (1,6 millones de kilómetros) al mes entre pruebas reales y virtuales. La simulación alcanza los 3.000 millones de millas virtuales diarias, equivalentes a 2,5 millones de vehículos rodando 1.200 millas al día sin descanso. La CEO Mary Barra añadió que los vehículos de prueba de preproducción han cubierto más de cinco millones de millas (8 millones de km) en carreteras estadounidenses durante los últimos ocho meses. La ingeniera jefa ejecutiva Mandi Damman detalló que esos prototipos combinan cámaras, radar y LiDAR, con dirección, frenado y alimentación de 12 voltios redundantes.
«No estamos desarrollando autonomía de nivel 3. Estamos desarrollando un sistema que puede operar con seguridad sin supervisión continua», afirmó Anderson, que dirigió el programa Autopilot de Tesla y calificó ese punto intermedio como un «valle inquietante» por el que GM no piensa pasar. Algunas descripciones del anuncio han etiquetado la tecnología como nivel 3; la compañía rechaza esa etiqueta.
El ejecutivo también marcó distancia respecto a los sistemas que exigen al conductor mantener la atención: «presenta la ilusión de la autonomía sin sus beneficios». Sobre los plazos, fue prudente: «Esta industria está plagada de promesas que no se cumplieron. No tengo ganas de hacerlas». Su Super Cruise actual acumula ya 1.200 millones de millas sin manos desde 2017, frente a los 700 millones de hace un año.
Un cerebro central y una batería nacida en simulación
El habilitador técnico es un computador central único que sustituye a decenas de unidades de control dispersas: refrigerado por líquido, conectado por líneas de alta velocidad, con 40 veces la potencia actual y un 30 % menos de arnés físico. Debutará en el Escalade IQ de 2028 y se extenderá a modelos como el Chevrolet Traverse, Buick Enclave y GMC Acadia, a los SUV de tamaño completo y a las pickups ligeras, sin necesidad de esperar un rediseño integral.
El mismo enfoque virtual aceleró la química de baterías: GM probó más de 300.000 diseños simulados antes de construir un prototipo y pasó de concepto a aprobación formal en un mes. Las celdas de química LMR (litio-manganeso rico) ofrecen, según la empresa, un 33 % más de densidad energética que las LFP a coste comparable y un 20 % más de eficiencia por kilovatio-hora. Se producirán en la ‘joint venture’ Ultium Cells con LG Energy Solution en Spring Hill, Tennessee, para la cuarta plataforma eléctrica. Los nuevos grupos motrices, además, usan un 40 % menos de piezas internas.
OnStar AI y el coche que hace recados
En el software, GM rebautizará todas sus aplicaciones bajo el paraguas OnStar el próximo año y estrenará un asistente de IA en el Cadillac Lyriq de 2027, con integración de calendario y aprendizaje de conversaciones previas. Barra sostiene que, en su forma más completa, «transforma tu coche en un socio inteligente». La empresa asegura que no venderá datos de conductores a terceros.
El horizonte final es el llamado modo misión: el vehículo recoge la compra, lleva la ropa a la tintorería o traslada a los niños sin nadie a bordo. Anderson admite que ese futuro abaratará el viaje en coche y probablemente multiplique los robots personales en las calles, con implicaciones urbanísticas que, en su opinión, aún admiten discusión. «Nuestra visión es que cualquiera de nuestros vehículos pueda conducirse solo en cualquier lugar», zanjó.
El anuncio dibuja una transición ambiciosa, pero también medible: GM pone cifras a la simulación, a la reducción de piezas y a los plazos de desarrollo. El desafío real no será la demostración técnica, sino la ejecución sostenida en vehículos de gran volumen, donde cualquier retraso en el software o en los costes del LiDAR puede deshacer el relato. Si la compañía cumple los hitos de 2027 y 2028, el debate sobre la decadencia industrial estadounidense tendrá que actualizar sus argumentos.
Fuentes y referencias
- GM Wants Your Car to Do Your Chores
- GM’s ‘eyes-off’ driving tech to spread to utes and more SUVs – but don’t call it Level 3
- GM Tech Day: Autonomous Driving, More Helpful OnStar, Faster Product Development
- GM promises smarter cars, faster updates, and autonomous dry-cleaning runs
- Forget DoorDash, GM Wants Your Next Car To Run Errands For You – CarScoops