París 2026: Stellantis presume de seis conceptos eléctricos frente al gigantismo SUV

La jornada de prensa del Salón del Automóvil de París ha demostrado que los grandes certámenes del sector no están muertos. Después de años en los que las marcas fueron abandonando las ferias para presentar sus novedades en eventos privados, la cita francesa ha reunido estrenos mundiales suficientes como para devolver al certamen su antigua relevancia. Y lo ha hecho con un mensaje de fondo: frente al gigantismo de los SUV que domina el mercado estadounidense, Europa propone formatos compactos, electrificación accesible y diseño con carácter. Stellantis ha sido el gran protagonista, con seis concept cars pertenecientes a seis de sus marcas y el mayor stand de toda la feria.

  • Seis conceptos, seis marcas: el grupo presenta en primicia mundial vehículos conceptuales de Citroën, Peugeot, Alfa Romeo, DS Automobiles, FIAT y Opel, desarrollados bajo la dirección de diseño de Gilles Vidal para Europa Ampliada.
  • El 2CV regresa en clave eléctrica: Citroën resucita su icono con una versión de producción prevista para 2028, un precio de unos 15.000 euros y una variante furgoneta llamada Fourgonnette.
  • Peugeot exhibe músculo técnico: el RCZ Vision estrena la plataforma STLA One, batería de estado sólido y arquitectura de 1.000 voltios, con una carga del 10 al 80 % en solo diez minutos.

Un escaparate de más de 60 vehículos y una hoja de ruta hasta 2030

La presencia de Stellantis en París no se limita a los seis concept cars: la compañía ha desplegado más de 60 vehículos y ocho de sus marcas, incluido su socio Leapmotor, sobre el stand más grande del salón. Cada concepto explora una dimensión distinta del progreso, desde la movilidad y el rendimiento hasta el bienestar y las experiencias digitales, y todos comparten la voluntad de reforzar la identidad propia de su marca.

«Con estos seis concept cars expresamos una convicción compartida: el futuro del diseño automovilístico debe ser a la vez audaz y significativo. Cada concepto explora nuevas formas de mejorar la experiencia cotidiana y, juntos, demuestran cómo creatividad, innovación y emoción pueden volver a enamorar a la gente de los coches», afirmó Gilles Vidal, responsable de Diseño de Europa Ampliada.

El evento sirve además como puesta en escena de la estrategia FaSTLAne 2030. El consejero delegado Antonio Filosa subrayó que la cita «da vida» a ese plan y refleja el esfuerzo de los equipos por dar forma al futuro de la movilidad con marcas icónicas, diseño atractivo y tecnología innovadora. En la misma línea, el director de operaciones para Europa Ampliada, Emanuele Cappellano, recordó que el grupo aspira a lanzar más de 50 productos antes de 2030 y a ampliar un 25 % su cobertura de mercado en la región.

Peugeot RCZ Vision y E-T16: la técnica detrás del espectáculo

Los dos conceptos más llamativos de la marca francesa llegan con cifras concretas. El RCZ Vision recupera el nombre del coupé deportivo de los años 2010 y se apoya en la plataforma STLA One, la misma que sustentará futuros productos del grupo. Su conjunto eléctrico rinde 500 caballos, declara unos 600 kilómetros de autonomía y combina dirección por cable con relación adaptativa, freno por cable y una batería de estado sólido capaz de pasar del 10 al 80 % en diez minutos gracias a su arquitectura de 1.000 voltios. En el habitáculo aparece el volante «Hypersquare», que llegará a producción en la próxima generación del e-208, junto a pantallas de cristal sin marco que pueden apagarse por completo.

El E-T16 mira aún más atrás y reinterpreta el legendario 205 T16 que se adjudicó el campeonato mundial de rally a mediados de los años ochenta. Bajo su carrocería llena de entradas de aire y toques en rojo esconden tres motores eléctricos —uno delante y dos detrás— que suman 816 caballos, aceleran de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y alcanzan los 300 km/h en 16 segundos. Sus discos de freno de 15 pulgadas, su volante Hypersquare con pantalla central y su tecnología de refrigeración lateral de batería, que enfría las celdas por los costados en lugar de por la base, le permiten completar tres vueltas al Nürburgring Nordschleife sin limitar la potencia por calor. Su estilo anticipa la futura generación del E-208.

El 2CV eléctrico y el resto de la familia conceptual

La propuesta más emotiva es el Citroën 2 CV Concept, una reinterpretación del modelo que se fabricó entre 1948 y 1990. Esta vez no habrá motor bicolor refrigerado por aire: será totalmente eléctrico, fabricado en Europa y accesible por unos 15.000 euros, con llegada al mercado prevista para 2028. En su interior conviven un maletero de mimbre convertido en consola central, asientos tipo banqueta de cuadros, techo solar de tela, una radio clásica extraíble que funciona como altavoz y solo una pantalla táctil de 8 pulgadas.

La completan el Alfa Romeo Cuorerosso, con arquitectura multienergía y la posibilidad de un tren motriz 2.9 V6 híbrido completo con tracción total Q4, convertidor de par y eje de fibra de carbono; el FIAT Multiplay, que fusiona pickup y SUV inspirándose en el Multipla; el Opel STX, una visión del familiar alemán del futuro con firma luminosa Vizor y animaciones de lamas; y el DS F3VER, centrado en deseabilidad, personalización y versatilidad.

La paradoja es inevitable: casi nada de lo presentado en París cruzará el Atlántico, mientras Stellantis prepara en Estados Unidos el relanzamiento de un Charger con motor V8 Hellcat. Esa divergencia define el momento actual del automóvil. Europa, con ciudades densas y objetivos de emisión cada vez más estrictos, apuesta por coches pequeños, eléctricos y asequibles; Norteamérica sigue premiando tamaño y potencia. Los conceptos parisinos no son solo ejercicio de estilo: marcan la dirección industrial del grupo para la próxima década y, si los precios se sostienen, podrían redefinir qué significa un coche deseable para el comprador europeo medio.

Fuentes y referencias